Para que nazca una compañia es indispensable un alto nivel de compromiso del fundador porque de lo contrario desistirá de la idea.

La compañia para desarrollarse  pasa por una serie de etapas, cada una de ella tiene problemas normales y anormales y es muy importante saber distinguirlos. Solo las compañías que son conscientes de esta situación, podrán sobrevivir y superar todas las etapas para volver a reinventarse.

En las primeras etapas la responsabilidad del crecimiento de la compañía recae en el fundador que más que conocimientos de gestión debe tener, en un principio, una motivación y voluntad inquebrantable para poder afrontar los problemas inherentes en esas fases. Hay personas que les gusta el iniciar, estas personas están muy conectadas con su identidad, con quienes son.

Las compañías son como un ser vivo, pasan por distintas fases de desarrollo.

Aunque cada compañía es un caso particular y la duración de cada etapa es variable, se pueden distinguir las siguientes etapas: nacimiento, crecimiento, madurez y declive (o renacimiento).
Veamos las principales características de cada fase:

Nacimiento
Este es el momento de máxima innovación y creatividad, una estructura pequeña e informal. Los métodos de decisión están altamente centralizados y la propiedad de la compañia coincide con la dirección de la misma.
La empresa  busca un nicho de mercado.
Inicialmente el negocio requiere inversión.

Casi tres cuartas partes de las empresas no sobreviven a esta fase ( esta proporcion
depende del país y del sector )

Crecimiento 
Para llegar a esta fase es importante tener una clara ventaja competitiva, tener una buena cartera de clientes satisfechos, una deuda asumible y los costes controlados.
Aquí fidelizamos clientes, abrimos nuevos mercados y desarrollamos nuevos productos o mejoramos los existentes.
También amplíamos la estructura, delegamos ciertas decisiones y establecemos protocolos internos.
Sólo una décima parte de las empresas superan esta fase.

Madurez
La empresa alcanza el tamaño óptimo en el mercado y se inicia una competencia  con las empresas importantes del sector.
Es necesario que estemos atento al mercado para adaptarnos rápidamente a los cambios.

El objetivo es alcanzar la eficiencia en todos los aspectos: añadir valor al producto por ejemplo.

La estructura de la empresa se amplía y se hace más compleja, lo que obliga a formalizar procedimientos, con el riesgo de burocratización

Renacimiento
Es posible llegar a esta fase desde la fase de declive, o directamente desde la etapa de madurez.
“Reinvención” de la empresa: nuevos productos, nuevos mercados.
Desburocratización de la empresa: Descentralización de decisiones pero mayor coordinación.
Fomento de la innovación: grupos de mejora, innovación en procesos, organización, comercialización…
Creamos divisiones, filiales y cooperamos con otras empresas para lanzar nuevos proyectos.

Declive ( o renacimiento )

Llegamos a esta fase por falta de adaptación al mercado. Cuando hemos creado una estructura excesivamente burocrática y escasamente innovadora.
Si no ponemos remedio, esta fase acaba en liquidación y muerte de la empresa.

¿ Cual es tu nivel de compromiso con tu idea ?
¿En qué fase de desarrollo se encuentra tu compañía?